|
El ejemplo neocelandés: En contraste con la mala conducta ambiental de estos dos gigantes, Nueva Zelanda, un pequeño país con uno de los estándares de vida más altos del planeta, se comprometió en 2007 a alcanzar en menos de 20 años un 90% de su generación de energía de fuentes "limpias". El país ya produce un 70% de su electricidad con represas hidroeléctricas, que no generan gases dañiños, y a partir de la energía geotérmica, es decir, el calor y el vapor de agua que genera el suelo, que se transforma en electricidad en usinas diseñadas para este fin. |